Esforzarse por preservar, mantener y mejorar la calidad de vida implica inversiones, perseverancia y energía. Solamente en Estados Unidos, las plantas fabricantes de productos farmacéuticos gastan más de 1 mil millones de dólares anuales en combustible y electricidad para mantener a sus instalaciones en funcionamiento. Es por eso que compañías farmacéuticas como Glaxo-Smith-Kline, Merck, Pfizer y otras se alían a Armstrong para poder determinar y contener los costos de energía e incrementar las eficacias de operación y así volcar toda su atención al desarrollo de compuestos que preserven la vida.
Utilice el mouse para realizar nuestro recorrido virtual y ver de qué forma Armstrong lo ayuda a resolver y evitar problemas del mundo real como, por ejemplo, detectar y cerrar fugas de vapor, prevenir los golpes de ariete y las congelaciones, obtener ahorros en el costo de construcción y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GHG).
Échele un vistazo a la planta o regrese al Mapa virtual.